martes, 18 de julio de 2017

En las pieles de Macarena Gómez

El timbre suena como aquellos que habitan las viejas películas de terror, esas piezas de culto que se conservan no sin cierta comicidad adquirida en el trajín de los años. No tarda en abrir una vivaz y fresca Macarena Gómez que me sorprende con una mascarilla que realza sus impresionantes ojos y su delicada sonrisa, “ya me estoy preparando para los Goya”, me aclara. Acaba de rodar “Nadie muere en Ambrosía” a las órdenes de Héctor Valdez y ha estrenado “Pieles”, la ópera prima de Eduardo Casanova, en la Berlinale. Macarena habla cristalina, con su simpático acento andaluz, nos recomienda “249. La noche en que una becaria encontró a Emiliano Revilla”, en la que participó y nos cuenta como “en la comida” ha coincidido con un periodista que había entrevistado a los protagonistas de la historia, quienes habían quedado fascinados con su trabajo. Habla también de su pasión por el cebiche y demuestra su vena cinéfila encumbrando “Lo que el viento se llevó” como una de sus imprescindibles y deseando poder trabajar pronto en Europa, “con directores como François Ozon”Todo ello sin separarse de su personaje en la popular serie “La que se avecina” ni de su familia. Y así comenzaba nuestra amena conversación...

¿Cómo se lleva ser madre y actriz en el día a día?

Yo siempre digo que con buena organización e infraestructura se puede hacer. Ser madre y actriz no es un logro, el logro es ser madre. Todas las madres del mundo hacen lo que yo, compaginar la vida laboral con la familiar.

Como actriz puede que viaje más y tenga más compromisos.

Sí, pero organizándote bien y con gente que te ayuda, abuelos, marido, tíos, amigos, es más llevadero. Es verdad que a veces es complicado no ver a tu hijo cuando te apetece, es muy duro. Pero hay muchas madres que, sin tener una vida tan activa como la mía, trabajan doce horas al día y cuando vuelven ya tienen al niño acostado que al final es lo que hago yo.


He leído que participará este año en cuatro largometrajes (“Nadie muere en Ambrosía”, “Pieles”, “Las pesadillas de Alberto Soto” y la cinta escocesa “The Owlman”), ¿de dónde saca el tiempo?

[Ríe sorprendida] ¿En tantos?... Sí, “Las pesadillas de Alberto Soto” es una película que hemos rodado con tres duros con un chico de Málaga [Miguel A. Almanza] que me envió el guión, me encantó y le dije que lo hacía. A mí me ayudaron cuando empecé y siempre me ha gustado mucho ayudar a los que están empezando.

Es cierto que su nombre está muy ligado a cortometrajes, ¿cómo ha sido acompañar a directores como Chapero-Jackson, Paco Cabezas o ahora a Eduardo Casanova en sus óperas primas?

Es muy curioso, son directores que me llamaron para sus primeros cortos y después fueron lo suficientemente honestos o buenos como para intentar que en sus largos participásemos el mayor número de personas que habíamos estado en sus cortos. Es una gran satisfacción que no se olviden de mi cuando saltan al largo.

Macarena y Aldo en los últimos "Goya"
Ya sea en los Premios Goya, en los eventos de Montblanc o ahora mismo con una bata, siempre nos sorprende con unos conjuntos fantásticos, ¿cuál es su relación con la moda?

Yo realmente nunca he prestado mucha atención a la moda, es algo que ha ido surgiendo de forma involuntaria. En el momento en que te das cuenta de que eres un personaje público y de que la gente está más pendiente de ti, una ve que tiene que cuidar más su imagen. No soy ninguna obsesionada de la moda, lo que pasa es que prácticamente con mirar los escaparates por la calle ya sabes qué es lo que se lleva. Siempre me visto con lo que me apetece y con lo que me siento cómoda.

¿Qué es la moda para Macarena Gómez?

La moda es un juego, por ejemplo, mañana vienen a hacerme las pruebas de vestuario para los Goya, los estilistas te miran, te arreglan, haces posturitas con el vestido. Es como si estuviera construyendo el personaje de una estrella de Hollywood, me divierte jugar a ello.

Dijo en una entrevista que Aldo [Comas] su marido “tiene un estilo único”, ¿le ha influido en la forma de vestir?

Muchísimo. Muchas veces nos preguntan porqué vamos del mismo color, pero nunca es premeditado, sin embargo si que hemos coincidido en ir conjuntados o con detalles similares. Él tiene un estilo innato, no piensa lo que se va a poner, le surge. Todo lo que yo me pongo o dejo de ponerme pasa por la opinión de mi marido, la necesito.


Antes hablábamos de su participación en proyectos jóvenes, pero también la hemos visto a las órdenes de grandes como Garci, Benito Zambrano o Álex de la Iglesia, ¿cambia la forma de trabajo?

El segundo trabajo que tuve en mi vida fue con Benito Zambrano que venía del éxito arrollador de “Solas”, yo estaba muy nerviosa, sudando, llorando por las esquinas… Ahora, con el paso del tiempo, no le doy tanta importancia. Pongo el mismo interés y la misma pasión para el estudiante de primero de carrera que me llama para un corto que para el director consagrado. La diferencia es que con ciertos directores de prestigio no me atrevo a opinar y con los que empiezan, como ya tengo cierto conocimiento, me permito dar mi opinión. Luego ellos me pueden hacer caso o no.

Su personaje en “Las brujas de Zugarramurdi” vive una tragedia en una comedia salvaje, ¿en qué género está más cómoda?

Me llaman mucho para hacer comedia, pero debe de ser porque al ser andaluza hay algo innato en mí. Lo que realmente me apasiona es hacer drama, es una catarsis, me permite investigar y descubrir cosas sobre mi misma. Es como una sesión con un psicólogo.

"Las brujas de Zugarramurdi"
“Las brujas…” es una de mis películas favoritas, no te hemos vuelto a ver con el Álex de la Iglesia-director…

[Ríe] Pregúntaselo a él… Es verdad que me llamó para participar en “Mi gran noche”, pero yo estaba a punto de dar a luz. Y lo que he tenido es la suerte de haber trabajado en todas sus películas como productor, claro que es también coincidencia que los directores a los que produce son amigos míos y han escrito papeles para mí. Pero no, no he vuelto a coincidir con el Álex director aunque me encantaría, yo siempre se lo digo.

Protagonizó la película de Antonia San Juan, “Del lado del verano”, una comedia optimista que trata temas como el machismo. ¿Cree que la mujer está maltratada en la industrial del cine?

Es un tema que me planteo y hablo mucho. Yo nunca he percibido que por ser mujer, en mi industria, me traten de otra manera, sí en determinados momentos de la vida pero no necesariamente en el cine. Es cierto que los guionistas tienden a escribir más papeles para hombres… Creo que la mujer está discriminada en la sociedad, actriz, barrendera o médico. Puede que esto se deba a cierto temor de los hombres hacia la mente femenina, siendo esta su forma de responder.  

Antonia San Juan es una de sus compañeras en “La que se avecina”. ¿Cómo suele llevarse con sus colegas de trabajo?

Depende del rodaje, por ejemplo en “La que se avecina” adoraba a Antonia, pasaba tantas horas en el camerino con ella… El tiempo es importante. Me he hecho más grandes amigas, compañeras actrices, que amigos. Creo que existe un fuerte componente sexual en la amistad por la dificultad en distinguir el límite entre lo que puede ser un amigo o un enamoramiento, es más difícil mantener las relaciones con el sexo opuesto, en la profesión. Puedo tener muchos conocidos y colegas, pero los verdaderos amigos que te haces en la profesión son pocos y, en mi caso, son amigas.

Antonia San Juan y Macarena

“Musarañas” es uno de sus papeles más extremos, ¿qué le debe a Montse?

Puede que uno de los más extremos pero no el más difícil, el personaje más complicado que he hecho en mi carrera ha sido el de Tana en la película de Antonia San Juan. Tenía que hablar con acento canario, era un personaje demasiado contenido, completamente opuesto a mí.
[Sonríe al ver que me ha llevado por otro tema] Por otro lado, Montse me dio grandes satisfacciones y, aparte de la nominación al Goya que ahí queda, me llevé muchísimos amigos de ese rodaje.

"Musarañas"
¿Son importantes los premios?

El premio físico en sí me da igual, al artista le gusta que alaben su trabajo. El auténtico premio de Montse fueron los agradecimientos de gente que ha valorado mi trabajo. Muchas veces hay películas que pueden reestrenarse después ganar los Goya y hacer que el distribuidor gane un poco de dinero, eso siempre se agradece. En mi caso creo que nunca me ha pasado.

Esta última semana hemos recibido la alegre noticia de que estrenaréis “Pieles” en la Berlinale. ¿Qué nos puede confesar de la película?

Te puedo decir que es una película transgresora tanto en su contenido como en su aspecto visual, completamente perteneciente al mundo tan particular y excéntrico de su director, Eduardo Casanova. Una crítica a como el mundo vive de las apariencias, del exterior y no del interior de las personas. Una crítica a la sociedad y la falsedad del mundo en el que vivimos. Eduardo tiene un mundo maravilloso que solo él entiende y por ello estoy contentísima de que la película vaya a Berlín, creo que él ni se lo imaginaba. Creció como un proyecto chiquitito a raíz de un corto y que llegue a Berlín es una paso enorme.

Ya ha colaborado con Eduardo en cortometrajes como “La hora del baño”, ¿qué transmite su estética?

Su estética es su mundo particular. Él se definiría como un cineasta de autor, siempre dice que lo que prima es la historia y la estética contribuye a realzar lo que está contando. Es muy difícil saber contar una historia y Eduardo Casanova sabe contarla y transmitir un mensaje, es un fuera de serie. Estaba pendiente hasta de la uña que tenías que llevar puesta porque todo significa algo.

Edu Casanova peinando a Macarena para "La hora del baño"

En “Pieles” es muy importante el físico, como lo es también en los actores. ¿Se ha visto alguna vez encasillada en ciertos papeles?

Puede ser que por mi físico, en terror… Encasillarte tiene también una connotación positiva, y es que siempre vas a tener trabajo en ese papel [reímos]. Es verdad que soy una chica menuda, con la cara pequeñita y de repente unos ojos muy grandes que pueden ser muy misteriosos… Misterio, terror, a veces si que me han encasillado en ese tipo de papeles. Yo me he preguntado porqué nunca me han dado un papel más sexy, de femme fatale, tal vez sea por eso.

"Pieles"
Al final uno no sabe si es por su físico o por la trayectoria que le sigue con ciertos papeles.

Yo creo que en mi caso es más bien por la trayectoria. A mí me llegan y me dicen unos que soy actriz cómica, otros que soy de género… Prefiero que no se decidan, así me llegan trabajos de los dos lados… Más que por mi físico creo que se debe a que alguien ve que eres buena para interpretar terror y te encasilla, está más relacionado con los prejuicios o el miedo al riesgo del director/productor.

Álex de la Iglesia ha dicho sobre “Pieles” que “es una película donde los malos son las personas normales”. ¿Quiénes son los malos para Macarena Gómez?

Te lo resumo citando a Hobbes, el ser humano es malo por naturaleza no creo en su bondad. ¿Qué quién es malo? Pues los seres humanos.

Participaste también en “Los héroes del mal”, ¿cómo fue el nacimiento de esta bestial película?

Un día estábamos en el Festival de Sitges Zoe [Berriatúa] y yo y me dijo que no aguantaba más, que iba a rodar su película. La anécdota es muy divertida porque me dijo que iba sobre unos adolescentes, me encantó la idea y le dije que tenía muchas ganas de hacer el papel. Claro, se me quedó mirando y dijo: “Macarena, no sé si eres consciente de que ya no eres una adolescente”. Yo con treinta y pico todavía pensaba que lo era. Entonces Zoe rodó la película sin un duro hasta que Álex de la Iglesia la vio y se incorporó a la producción.



Esta última semana se ha visto una fuerte crítica del sector de profesionales de la cultura hacia el presidente del gobierno, que dijo no haber visto ninguna de las nominadas a los Goya. ¿Las ha visto usted?

No. No porque no quiera, sino porque no he tenido tiempo, he estado dos meses trabajando fuera y tengo muchas ganas. Tengo VEOMAC, la plataforma de los académicos, y aún así ha sido el año que menos películas he visto… Me remuerde la conciencia. Ahora, te voy a decir una cosa, si yo como madre y actriz no tengo tiempo de ir al cine… ¡cómo va a tenerlo un presidente del gobierno! Digo yo que tanto el presidente como cualquier otro cargo político prefiere estar con su familia a ir al cine.


Así nos despedimos de Macarena, mientras busca el cable para ver “Que Dios nos perdone”, lleva tiempo queriendo verla. Como el presidente del gobierno, también es aficionada a la lectura. Si le damos a elegir no duda en quedarse con un autor: Gabriel García Márquez, “el más grande de la literatura universal”. Nos recomienda la que es ahora su lectura de almohada, “La trilogía del mal” de María José Moreno, “un auténtico thriller psicológico, me encanta”. Se desvanece así esta fantástica tarde que nos ha llevado a descubrir algo más de Macarena Gómez, la actriz, la mujer, la madre.

El autor de esta entrevista descubriendo Nueva York

Esta entrevista fue publicada en el Nº 40 de la revista "Vanitas".

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