viernes, 16 de enero de 2015

Musarañas en Chinatown

Juanfer Andrés y Esteban Roel ya confiaron en Carolina Bang para que protagonizase su cortometraje "036" (Juanfer Andrés y Esteban Roel, 2011), ahora ha sido ella quien ha confiado en ellos para interpretar por primera vez el papel de productora en el primer largometraje de los directores. "Musarañas" (Juanfer Andrés y Esteban Roel, 2014) presumía de un guión interesante, con lo que Álex de la Iglesia, marido de Carolina Bang, no tardó en interesarse y asumir el peso principal de la producción, la actriz es también productora ejecutiva. El casting de la cinta es fantástico, Macarena Gómez se come la cámara con algunas de las miradas más aterradoras que haya podido mostrar el cinematógrafo, que nos puede recordar a la de la ceja levantada de Vincent Price, claro que los enormes ojos de Macarena han sido aún más aumentados por la magnífica labor de maquillaje y peluquería, que ha sido reconocida por la Academia con una nominación a los premios Goya, además de la de Mejores Directores Noveles y Mejor Actriz. A día de hoy hemos asumido que Luis Tosar es "el malo" del cine español, le hemos visto como un maltratador, un malvado portero, o el preso más fiero de todos, Malamadre, con lo que su papel y la historia que lo rodea, con las mínimas pistas que nos desmiga el guión, es ciertamente previsible que vayamos recordando el cruel papel que Roman Polanski entregó a John Huston en "Chinatown" (Polanski, 1974), o incluso aquella trama secundaria que supo ocultar Almodóvar en su "Volver" (Pedro Almodóvar, 2006). Es una gran cinta, como ópera prima, y no puede dejar el género gore a un lado ya que la sangre en la parte final del film es casi el filtro.
Lo cierto es que en conjunto resulta una película de magnífica estética, que transmite la oscuridad y el ansia que muestran muchas de las escenas, hecho de menos esos sustos propios del cine de terror (que nos hacen perder unas calorías de más) y el suspense que, aunque pretendido, no termina de calar, como he dicho. El gesto final de Nadia de Santiago es inesperado y francamente espeluznante, supongo que musarañesco.


Una mujer que ha perdido a su madre (me dispongo a contar parte de la trama para comprensión mejor de la cinta, me acuerdo del primer plano que el espectador se lleva a la vista, la madre tendida sobre la cama, cubierta, observada) y cuyo padre ha desaparecido, está ahora al cuidado de su hermana pequeña (Nadia de Santiago) que al no haber padecido la dura infancia que se plantea de Montse (Macarena Gómez), ni haberse sumergido en la religión en la que se ha refugiado su hermana, vive con la realidad que le ha acompañado desde su nacimiento, cargar con una hermana mayor incapaz de salir de su casa: agorafobia, una enfermedad extraña para los años cincuenta en los que se ambienta el film. Una de las actrices que frecuentan la filmografía de Álex de la Iglesia nos recibe con esa característica de "vecina" que le define, Gracia Olayo es ya el rostro del cotilleo del cine español, junto con Chus Lampreave y sus papeles de portera. Gracia Olayo, en la ficción Puri, nos trae a escena ideas esenciales, como el trabajo de Macarena Gómez, su "alta costura". Asier Etxeandía protagoniza un cameo simpático y agradecido, tras haber tenido un año ajetreado gracias a su papel en "Velvet" (creada por Ramón Campos y Gema Neira, febrero de 2014-actualidad) y su obra teatral "El intérprete", además es el encargado de introducirnos a Hugo Silva , el pelele de turno sobre el que caen torturas con buena voluntad. Con esta leve trama y la gran Carolina Bang, se completa una cinta extrema, que llega a un punto de no retorno en el que el mismo espectador se ve implicado. No olvidar el simpático maniquí, que ya he visto expuesto en el escaparate del Fnac, y las agujas de la abuela (recuerden... Montse/Macarena es costurera).

La obsesión. Algunos directores, entre ellos Álex de la Iglesia, se han visto atraídos por la idea de rodar una cinta en un solo escenario. "La Comunidad" (De la Iglesia, 2000) se ideó así, aunque finalmente terminó por desecharse, para mostrarnos una de las mejores comedias con las que nos hemos reído (e incluso hemos tenido sustos para quemar grasas). Alfred Hitchcock fue más allá y consiguió ahorcarnos con un plano secuencia en "La Soga" (Hitchcock, 1948), con excepción de un pequeño corte por el final del rollo de la película. Otros grandes han sabido llevarlo perfectamente, como ocurre en "Doce hombres sin piedad" (Sidney Lumet, 1957), o la afamada "Dogville" (Lars von Trier) donde literalmente nos encontramos en un escenario. Sin duda esta "obsesión" quiere mostrar un lado oscuro, perfecto para una historia de terror, así lo pensó James Wan para "Saw" (Wan, 2004), o la catástrofe géricaultiana de Buñuel en "El ángel exterminador" (Luis Buñuel, 1962), sin olvidar la reciente claustrofobia que nos hicieron pasar en "Buried" (Rodrigo Cortés, 2010). Juanfer Andrés y Esteban Roel apenas conceden aire, si acaso encontramos una ventana abierta, el rellano de la escalera, o el piso de arriba; no salimos del edificio. Al encontrarnos en plena dictadura, España está cerrada y prohibida lo que quizás crea más tensión, la característica principal del suspense. "Musarañas" nos envuelve, se convierte en una cinta entretenida, con escenas explícitas de las que un sádico espectador no puede quitar la vista... #musarañas

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