lunes, 6 de julio de 2015

Retrato de un admirador frustrado

Antes de escribir recuerdo la verdadera historia, demasiado inverosímil para intentar aproximarla a la realidad acostumbrada, por lo que deben saber que habido modificada de tal manera que sea creíble para ustedes y más tranquilizante para mi. Desde siempre muchos proyectos se han visto frustrados, algunos se nos presentan con aires de grandeza, como la fantástica sinopsis de "Es tan fácil que hasta los hombres pueden", una comedia cuyo ingrediente principal era el sazonado surrealista que le había incorporado Gabriel García Márquez para que Luis Buñuel aceptase filmarla, se quedó en nada. Franco se llevó con él miles de obras que de haber visto la luz podrían haber elevado a España a una cumbre cultural, Berlanga fue un gran afectado, hoy el Berlanga Film Museum recoge algunos de ellos, como un argumento original co-escrito con Rafael Azcona en 1958 y que lleva por título "La Trapera". Y el dinero, otro de los principales factores de la frustración cultural, por no decir el gran protagonista, uno de los principales proyectos que nos arrebató fue una fantástica súper-producción de Andrés Vicente Gómez, el Fú-Manchú de Álex de la Iglesia, un guión escrito por el director bilbaíno, su amigo y ayudante habitual Jorge Guerricaechevarría, y el fantástico guionista David Newman, tan brillante en el guión de "Bonnie and Clyde" (Arthur Penn, 1967) e hilarante y divertido en "¿Qué me pasa, doctor?" (Peter Bogdanovich, 1972), una combinatoria magistral muy "De la Iglesia". Sería fantástico un proyecto benéfico donde los asistentes pudiesen acceder al contenido de ese guión, ahí lo dejo...


Sin embargo hoy quiero retratar el absurdo acontecimiento que frustró a un admirador, llamémosle "yo". Los periódicos habían despertado con la noticia en sus portadas, por mi parte parecía evitarlos, era ya media mañana cuando me llamó la atención el titular de "El Comercio": Woody Allen, en Oviedo, acompañado de una ilustrativa imagen del director neoyorkino con Soon-Yi Previn, su mujer. El maestro de la comedia, el hombre que cogió el dinero y corrió, un dormilón quizás irracional, en definitiva un contador de chistes buenos cuya interminable filmografía forma parte de nuestra historia, Woody Allen estaba a apenas unos kilómetros de mi, me dije "whatever works", en inglés practicando así lo que podría ser un gran encuentro. No lo dudé, en unos minutos me encontraba en la capital asturiana, la ventanilla del automóvil, convertida en pantalla de cine, reproducía situaciones que parecían sacadas de una de las cintas del cineasta, cualquier hombre de pelo blanco y grandes gafas interpretaba el ansiado papel que mi mente buscaba... Se respiraba comedia y muchos nervios, mi odisea (más cercana a la de Boris Grushenko que a la de Ulises) se alargaba cada vez más, más detalladamente leí el hospedaje del ídolo, el prestigioso Hotel Reconquista donde se habían rodado algunas de las secuencias de "Vicky Cristina Barcelona" (Woody Allen, 2008). En frente del Campo de San Francisco, Woody Allen se erguía petrificado, falsa alarma era la estatua que se levantó con el motivo de Premio Príncipe de Asturias que fue otorgado al director de "Annie Hall" (1977) o "Manhattan" (1979), poco después me encontraba frente al Hotel Reconquista.


El enorme escudo de la entrada principal me observaba incesante, di varias vueltas alrededor del recinto para localizar todas las posibles salidas, finalmente entré, con un ligero tembleque entre las piernas, y me acerqué a recepción. "No podemos decirle quien se hospeda, lo siento", una ligera sonrisa se despertó en el rostro de la recepcionista el verme con el periódico entre mis brazos, me marché y me situé en una cafetería estratégica, vaticinando cualquier salida inesperada desde este punto localizaba todas las salidas posibles. En la espera descubrí la cantidad de asiáticos puede haber cuando intentas localizar a una, el corazón se volcaba cada vez que la puerta principal se abría lentamente. La recepcionista se marchó dejando a su compañera sola, me acerqué a ella y le pregunté: "¿Woody se encuentra en el hotel?", esperando quizás una reserva no pudo evitar reírse ante la gran cuestión, finalmente descubrí que se había marchado, tampoco hacía mucho, y yo hice lo propio ante la mirada de la primera recepcionista que acababa de volver a su puesto de vigía. ¿Se había terminado toda posibilidad de conocer al maestro Woody? Una vez más el periódico me dio la respuesta, el prestigio cineasta estadounidense tomaría un vuelo hacia París ese mismo día, próxima parada: el aeropuerto de Asturias. En el trayecto hacia el pequeño aeropuerto, su tamaño me despertaba aún más ilusiones de encontrarlo, me crucé con numerosos taxis de cristales tintados que parecían ocultar el rostro de Woody Allen, ¿sería él? Una vez en las pistas corrí lo más que pude, tenía un avión privado, no encontré, esta vez no pude encontrarme con Woody, en mi vuelta a casa un avión nos sobrevoló y, estuviese o no, allí se marchaba Woody Allen, lo mío había sido un misterioso recorrido por Asturias, sólo que no había conocido al hombre de mis sueños, aunque como sus predicciones en forma de comedia, confío en que terminaré coincidiendo con Woody Allen, aunque tal vez sea colgando del ala de un avión, o en una tienda de galletas.

viernes, 3 de julio de 2015

"Jurassic World", resurrection

El verano es la temporada más agradecida en estrenos de cine, los blockbusters repletos de acción y clichés que enganchan al público se reparten entre nuestras salas, mientras sobreviven algunas pequeñas películas que afrontan la competitividad con cierta modestia, debemos felicitar por ello a las películas españolas "Requisitos para ser una persona normal" (Leticia Dolera, 2015) y "Hablar" (Joaquín Oristrell, 2015), que con apenas ochenta y treinta copias, respectivamente, sobreviven en cartelera a día de hoy. Sea también este el momento adecuado para reivindicar que la distribución del cine hecho en España sea mayor, los intermediarios no deben opinar por el público, quién sabe si "Hablar" hubiese tenido más asistencias en Asturias que en Madrid, se debe apostar por él después de todos las complicaciones que existen para terminar una cinta. Después de este pequeño paréntesis volvamos a el cine que aguantará todos estos próximos meses en cartelera, como es el caso de "Jurassic World" (Colin Trevorrow, 2015) o la tan esperada "Minions" (Kyle Balda y Pierre Coffin, 2015), los pequeños amarillos han sacadas inevitables carcajadas a la crítica, y se acercan hoy a los cines para elevarlas al público más joven. Cada película es un mundo, diferente, o no, se imaginan un lugar en el que Max Cady fuese de copas con Jake La Mottay que, tras echar unas risas con Rupert Pupkin, formasen una agencia de asesinos a sueldo con Travis Bickle. Si es así aún no conocemos ese lugar, por lo tanto cuando nos enfrentamos ante una enorme producción que podemos relacionar con otra debemos verla como si fuese la primera vez, entonces podremos disfrutar del fantástico mundo de "Jurassic World", resulta triste que cuando uno indaga más allá descubre que se nos presenta como una remodelación del mítico "Parque Jurásico" (Steven Spielberg, 1993), aunque sin Spielberg en la dirección y con Sir Richard Attenborough en el recuerdo.


Seguimos las mismas pautas que la primera vez: dos niños que experimentarán una aventura que terminara uniéndoles como hermanos, un hombre ambicioso que espera el momento adecuado para actuar con su malévolo plan, y un dinosaurio descomunalmente aterrador, es en él donde encontramos el aspecto más original del film, los Rex están muy vistos, llevan tres películas arrasando con todo, ¿quién se va a creer una cuarta? Así descubrimos que en el nuevo parque Jurásico se modifican los genoma de estos enormes reptiles para crear así nuevas especies, el gran protagonista es sin duda un enorme proyecto cinematográfico que arrasa en taquilla, pues a finales de junio ya había reunido en Estados Unidos más de 1.000 millones de dólares. Pequeños guiños a sus antepasados y muestras de un humor muy americanos nos hacen llevar esta cinta de acción un paso más allá, muy lejos de "El mundo perdido" (Harry O. Hoyt, 1925), donde aún no escuchábamos el rugido del dinosaurio, ruge Hollywood con fuerza en esta entrada de verano. Chris Pratt es un héroe sensacional, consigue establecer las misma relaciono con el público que con sus Velociraptores. Michael Crichton ha sido siempre uno de los novelistas más adorados por Hollywood, magníficamente adaptado, incluso se atrevió con la dirección, de él siempre recordaremos el mundo Jurásico que creó, Spielberg, productor de esta última entrega, dio a noticia de que se encargará de adaptar al cine "Micro", la novela póstuma de Crichton.


A la espera de grandes estrenos de verano, como la española "Asesinos inocentes" (Gonzalo Bendala, 2015) que llega hoy a nuestras salas, "Mi familia italiana" (Cristina Comencini, 2015) nos devolverá el aire clásico de la buena comedia italiana y a Marisa Paredes y Candela Peña (quienes ya tuvieron una fantástica relación en "Todo sobre mi madre", Almodóvar, 1999). Para los más románticos llega el remake con Christopher Plummer y Shirley MacLaine de "Elsa & Fred" (Marcos Carnevale, 2005), lo tendrán muy difícil para igualar a China Zorrilla y Manuel Alexandre. Aún deberemos esperar al final de agosto para disfrutar de la última comedia de Fernando León de Aranoa, relata de humor negro, "Un día perfecto", nos presenta un reparto estelar encabezado por Benicio Del Toro y Tim Robbins. Eso sí, llevamos semanas tirándonos de los pelos con las enormes expectativas que ha suscitado "Rey Gitano", la última comedia de Juanma Bajo Ulloa, en la que une a Manuel Manquiña y Karra Elejalda en una fantástica pareja, a sus habituales se unen María León y Arturo Valls, y para redondear el reparto cuenta con las interpretaciones de grandes de nuestro cine como Charo López, Rosa María Sardá, o Pilar Bardem... "Rey Gitano" llegará a los cines el 17 de julio... 

martes, 30 de junio de 2015

Cuestionario con Enrique Villén

Hoy recibimos en Mondo Berlanga al actor Enrique Villén Cruz. Con él repasamos algunos de sus próximos trabajos, y curiosidades de algunos trabajos de su carrera. A lo largo de los años le hemos visto en grandes películas como "Volavérunt" (Bigas Luna, 1999), "Barrio" (Fernando León de Aranoa, 1998), "Tiovivo c. 1950" (José Luis Garci, 2004) o "El gran Vázquez" (Óscar Aibar, 2010). Nominado al Goya al Mejor Actor de Reparto en 2006 por su papel en "Ninette" (Garci, 2005), le hemos visto en gran parte del cine de Álex de la Iglesia desde que tuviera un pequeño papel en "El Día de la Bestia" (1995), ha sido el vecino psiquiatra de "Maktub" (Paco Arango, 2011) u otra clase de vecino en "La Comunidad" (Álex de la Iglesia, 2000). Su carácter español le ha llevado ha participar en proyectos que buscan la esencia de España, como la mayoría de los papeles que le ha dado José Luis Garci, o la Cuadrilla, personajes como el del Teniente Campero en "Martes de Carnaval" (José Luis García Sánchez, 2008) o Gamero en "Ja me maaten...!" (Juan Muñoz, 2000). Será el manager de Adanne en la esperada "Mi Gran Noche", lo que nos lleva a indagar en su futuro con el director bilbaíno... La televisión le ha acogido en incontables ocasiones, por eso nos hacemos la primera pregunta...

Mondo Berlanga - ¿Cómo explica estar en reconocidas producciones españolas desde la década de 1990?
Enrique Villén - Sinceramente, no me lo explico. Supongo que será cuestión de oficio y suerte.

M.B. - ¿Cuál es su marca personal como actor? ¿Deja algo de usted en sus personajes?
E.V. - Mi marca será seguramente adaptarme a las batutas de los directores con los que trabajo. Y sí, siempre dejas algo de ti en los personajes que interpretas.

M.B. - ¿Con qué director ha trabajado más a gusto?
E.V. - Esta respuesta se la daré cuando me jubile.

M.B. - ¿De qué compañero/a de reparto ha aprendido más?
E.V. - He aprendido de todos. No diré cuales por si se me olvida alguno, pero he tenido la suerte de compartir escena con muy buenos compañeros y compañeras.

M.B. - ¿Dónde le veremos próximamente? ¿Algún otro proyecto que no esté relacionado con la interpretación?
E.V. - Se me podrá ver en las películas "Bendita Calamidad" (Gaizka Urresti), "Las aventuras de Moriana" (David Perea y Luis Soravilla) y [por supuesto] "Mi Gran Noche" (Álex de la Iglesia). Estoy preparando una película más e intentando producir con mi productora algo para televisión.

M.B. - ¿Cómo es en realidad su personaje de "Las Brujas de Zugarramurdi" (Álex de la Iglesia, 2013)? Ya que en ocasiones parece el más corto y en otras el más inteligente.
E.V. - Se trataba de eso. Es un superviviente dentro de un matriarcado de brujas. Subsiste gracias a hacerse el tonto [Como le ocurría a Eduardo Antuña, Charly, en "La Comunidad"]. Es una especie de bufón.

M.B. - ¿Cómo ha de comportarse un villano de una serie cómica como es "Plutón B.R.B. Nero" (Álex de la Iglesia, 2008-2009)?
E.V - De forma cruel y graciosa. No hay otra manera.

M.B. - ¿Con quién le gustaría trabajar? ¿Tiene algún amuleto que le ayude a la hora de actuar?
E.V. - Con muchos, pero enumerarlos llenaría varias páginas. Me quedan muchos compañeros actores, actrices, directores y directoras con los que trabajar. Mi Amuleto es un sello que llevo de mi Padre.

M.B. - ¿Cuáles son su película, plato y libro?
E.V. - "La vida es bella". Huevos fritos con ajo y patatas. "La granja", entre muchos, concretar es muy difícil.

M.B. - ¿Con qué personaje de su carrera se queda?
E.V. - Me quedo con muchos y espero que haya más por llegar.

M.B. - ¿Qué podemos esperar de "Mi Gran Noche"?
E.V. - Con "Mi Gran Noche" veremos una de las más grandes películas de Álex de la Iglesia.

M.B. - Como sabe este blog es un homenaje a Luis García Berlanga. ¿Qué significa para usted el cine o la figura de Berlanga?
E.V. - Es fundamental para entender parte de la historia de nuestro país. Su cine fue aire puro y color en una España gris.

sábado, 27 de junio de 2015

María Luisa Ponte, inolvidable soporte

Ayer nos repetía el fantástico actor Emilio Gutiérrez Caba que los actores no son secundarios, sino soportes, los auténticos personajes que sostienen la historia argumental, y en definitiva la película. Nuestro cine despliega una de las mayores listas con actores de reparto, empezando por el mismo Emilio, retrocediendo en sus ancestros hasta llegar a Enrique Villén, como también remarcó ayer Terele Pávez en el coloquio sobre estos inolvidables intérpretes que ocupó el espacio de "Historia de nuestro cine". Luis García Berlanga creó a su alrededor un círculo de fetiches que se convirtieron en los rostros más cercanos del cine, y en los más importantes sobre las tablas, tal fue su influencia y el trabajo de los mismos que se fueron recreando en las nuevas películas de los directores noveles. "Belle Époque" (Fernando Trueba, 1992) nos muestra el papel de un cura de marcada ideología interpretado por Agustín González que se muestra como un guiño gozoso hacia el Padre Calvo de la Trilogía Nacional de Berlanga. José Luis Cuerda reunió a uno de los mejores repartos de la historia del cine español, según Luis, en "Amanece que no es poco" (Cuerda, 1989), y es que verdaderamente había salido de él. En todos estos recuerdos a esta inmensa generación siempre sueles quedar en la recámara grandes nombres, últimamente se ha reivindicado la figura de Luis Ciges o Saza, dentro de este homenaje a Luis García Berlanga quiero destacar a una de sus actrices más cercanas con la que trabajó hasta en seis ocasiones: María Luisa Ponte.


Mujer de inolvidable voz, perteneciente a una familia de cómicos subiría a los escenarios a penas seis meses después de nacer. Su verdadera pasión el teatro, gracias al cine pudimos disfrutarla hasta el final de sus días, la Madre Tornera de "Canción de Cuna" (José Luis Garci, 1994) le reportaría un Goya a la Mejor Actriz de Reparto. Viuda y madre entablará una firme relación con el gran Agustín González, convirtiéndose en la pareja de cómicos que reunía más talento. María Luisa, siempre fantástica, obtuvo el papel de cuñada-nostardamus en "El Verdugo" (Berlanga, 1963), tras haber filmado "El pisto" (Marco Ferreri e Isidoro M. Ferry, 1959) y "El cochecito" (Marco Ferreri, 1960) se convirtió en una de nuestras inmortales. Se escribían papeles para ella, tenía fuerza propia, encarnaba en su mayoría mujeres dominantes y fuertes sobre la figura masculina, no fue extraño que fuese la escogida para doblar a Ana Mª Campoy en "La Boutique" (Berlanga, 1967). Vecinas, cotillas, madres y convenidas, eran sus fuertes, su mayor esplendor llegaría con la madurez, esa belleza adulta que tanto admiraba Berlanga, la fuerza de la experiencia le encaucho en grandes proyectos como "La Colmena" (Mario Camus, 1982), "Total" (José Luis Cuerda, 1983) o... ahí va... "La corte del Faraón" (José Luis García Sánchez, 1985), obras diferentes que nos mostraron una María Luisa divertida, agitada, y muy española. Todo ello reunido en pequeño papel en "Nacional III" (Berlanga, 1982), a propósito de su manera de ser, brillaba como una extravagante amiga del señor marqués de Leguineche, que como más tarde nos demostraría en "Con las manos en la masa", tenía un particular gusto por la cocina. Elena Santoja, a la que ya vimos de niña merodear por las Feria del Libro de "El Verdugo", tuvo un mítico episodio el día que María Luis Ponte pisó su plató y su plato.


A través de ella se puede contar nuestra historia, como nos la contaba en el precioso papel que le entregó José Luis Borau en su serie "Celia" (1993), Doña Merlucines fue un homenaje a esta actriz, que en tono de comedia nos hizo recordar a un país y a una infancia. Fernando Fernán Gómez la escogió para narrarnos la historia de la interpretación en su mítico viaje a ninguna parte, que en 1986 rindió un auto-homenaje a toda esta generación de cómicos que no tenían porqué, pero aún así brillaron en la comedia. La madre de Violeta Cela (Guadalupe) en "La Vaquilla" (Berlanga, 1985), metiéndole los chorizos y el ajuar al yerno, fue otro de sus pequeñas incursiones en el mundo berlanguiano, sin embargo su ultimo papel en el cine de Luis Berlanga fue quizás el más representativo y sin duda el más genial... La extravagante y lujosa estrella de la ópera, brillante en su decadencia con aires de triunfo resucitados por otro genial López Vázquez, es sin duda una de las claves de "Moros y cristianos" (Berlanga, 1987), la película más ensombrecida en la filmografía del valenciano. El Goya fue su despedida, y tras dejarnos el genial papel (de madre) en "La Regenta" (Fernando Méndez-Leite, 1995), nos dio su último adiós un día tan señalado como el 2 de mayo de 1996, terminándose así la vida de una de las mujeres más berlanguianas, por su manera de ser y de interpretar... Un recuerdo a Marcella... Patricia...  Juana... Doña Paquita... Doña Rosa... Doña Asunción... a esa madre del cine... a María Luisa Ponte....

martes, 23 de junio de 2015

Marujita Díaz, después del cuplé

Esta mañana despedíamos a la mítica Marujita Díaz, personaje inolvidable de nuestro cine, durante las décadas de 1950 y 1960 se convirtió en la vis cómica de un cine folclórico y popular que olvidado en los años 30' volvió a resurgir con "El último cuplé" (Juan de Orduña, 1957), con ello avivó también esa fantástica rivalidad entre Marujita y Sara Montiel que consiguieron dar algún sentido a los programas del corazón, ahora derivados en telebasura. Inspiradas en una serie de tonadilleras que brillaron en esa primera época del folklore como Amalia Molina o Raquel Meller, nació una generación de actrices que utilizaron su faceta como cantantes y un cierto atractivo físico para triunfar por muchos años y mantenerse hasta hoy como mitos de toda una época. Concha Piquer e Imperio Argentina fueron las primeras, seguidas por una jovencísima Lola Flores que finalmente encontró su lugar en la música, Sara Montiel, Nati Mistral y Marujita Díaz fueron otras de las más requeridas por el público, Carmen Sevilla culminó esta generación convirtiéndose en leyenda, su asistencia a festivales y fiestas era la habitual portada de revistas como "Blanco y Negro". Carmen Sevilla ha sido para muchos la historia de nuestro cine, primero en un papel protagonista y después al frente de "Cine de Barrio", donde nos lo descubrió a muchos, Concha Velasco ha sido después su heredera en ambas facetas. Destacable para muchas de ellas es la figura de Enrique Herreros, y varios de los integrantes de la "otra" generación del 27' como Edgar Neville o Miguel Mihura, cuya admiración hacia lo puramente español, el flamenco y las sevillanas, les llevó a descubrir el talento de muchas de ellas.


Marujita Díaz entra en el cine gracias Tony Leblanc, quién le consiguió un pequeño papel cuando a penas era una niña en "La cigarra" (Florián Rey, 1948), de la que Imperio Argentina era protagonista. Benito Perojo, Rafael Gil y Florián Rey son tres de los indispensables en este cine de posguerra, los encargados de convertir el panorama cinematográfico de los años 40' en un auténtico tablao flamenco. Las cintas que contaban con Marujita Díaz parodiaban a las serias interpretaciones de este género, véase su irrepetible interpretación de "Mamá cómprame unas botas" en "La corista" (José María Elorrieta, 1960), el ejemplo más claro de ello es "Y después del cuplé" (Ernesto Arancibia, 1959). Debemos destacar sus actuaciones en cintas míticas de nuestro cine como "La Revoltosa" (Juan de Orduña, 1950) o "Surcos" (José Antonio Nieves Conde, 1951), pequeños papeles ensombrecidos bajo la presencia de Carmen Sevilla, María Asquerino o la fantástica María Bru. Marujita Díaz triunfa en el teatro con la revista "Las cuatro copas" compuesta por Augusto Algueró, que hará mítico su "Soy Madrileña", y que tras seis años de representaciones (1951-1957) convertiría a Marujita Díaz en un personaje reconocido hambriento de cine. "Abuelita Charlestón" (Javier Setó, 1962), "La casta Susana" (Luis César Amadori, 1963), "Han robado una estrella" (Javier Setó, 1963) o la ya citada "La corista" se convertirían en sus grandes interpretaciones. La "gracia" personal que acompañaba a toda esta serie de artistas las hizo asiduas a los programas del corazón que ocuparían su agenda hasta el final de sus días, descubriéndonos así algunas leyendas como el particular movimiento de ojos de Marujita. Con su muerte desaparece un significativo símbolo de esta generación, que sumada a la triste noticia del avance de la enfermedad de Carmen Sevilla, nos hace pensar: ¿qué habrá después de nuestras amadas estrellas del cuplé y la canción española?

viernes, 19 de junio de 2015

Comedia en cartelera

La comedia conquista al espectador del cine español un año más (por suerte), el género triunfa en crítica y taquilla desde la explosiva "Ocho apellidos vascos" (Emilio Martínez Lázaro, 2014), a la que le han seguido filmes como "Perdiendo el norte" (Nacho G. Velilla, 2015) y nuevas series del mismo estilo como "Allí Abajo" (Varios Directores, 2015), guiadas por los tópicos y gags de la primera bajaron y restablecieron la normalidad entre el espectador y el cine español. Triunfar con una comedia es la hazaña más complicada en el panorama cinematográfico, así lo quiso apuntar Carmen Machi al recoger su Goya a la Mejor Actriz de Reparto por "Ocho apellidos vascos", y se tenía como poco probable el Oscar que finalmente recogió Fernando Trueba por su genial "Belle Époque" (F. Trueba, 1992). En eso los españoles hemos ido un paso más allá, nuestra comedia siempre ha sido una de las más ácidas y mordaces, mientras Hollywood se enternecía con "Titanic" (James Cameron, 1997) nosotros descubríamos la mejor road comic movie noir jamás rodada: "Airbag" (Juanma Bajo Ulloa, 1997), y cuando los grandes súper-producciones llegaban con aires de grandeza a España y nacía "Orgullo y pasión" (Stanley Kramer, 1957), demostrábamos que la comedia es más barata y funcional, como más tarde se amortizó "Los jueves, milagro" (Luis García Berlanga, 1957). España tiende a alabar la comedia y así lo hace en cuento los cineastas le dan una oportunidad, Álex de la Iglesia es sin duda uno de los directores que mejor ha sabido utilizarla.


Contamos con una amplia diversidad en la comedia, para todos los gustos, absurda y fácil "Spanish Movie" (Javier Ruiz Caldera, 2009), indie-guay como la reciente "Requisitos para ser una persona normal" (Leticia Dolera, 2015), crítica y negra en el caso de "El Verdugo" (Luis García Berlanga, 1963), cotidiana y atemporal fue "Atraco a las tres" (José María Forqué, 1962) y muchas más, cada uno de estos directores supo llevarla a su terreno, algunos derivando en subgéneros de la comedia y descubriéndonos obras maestras. Este fin de semana tenemos "Requisitos para ser una persona normal" y "Ahora o nunca" (María Ripoll, 2015), dos comedias muy diferentes y renovadoras en su diferencia. La cinta de Leticia Dolera acaricia un cine puro y limpio, la belleza de la normalidad que no se encuentra en la película, un sentimiento personal y transferible al público mediante una serie de situaciones cotidianas, "Requisitos..." conecta con nuestra comedia a través de una cierta moralina que todos comprendemos y aceptamos y nos cuesta cumplir, la de ser nosotros mismos, ¿un cliché? no, una Leticia Dolera. "Ahora o nunca" rescata un argumento base, propio de la comedia clásica, sobre el que se suceden una serie de gags. A simple vista son diferentes, pero lo principal es que es la última muestra del mejor cine español, una cinematografía basada en la comedia, levantada por José Luis López Vázquez, Luis Escobar, Cassen y Chus Lampreave, y que aún hoy intenta sobrevivir.

miércoles, 17 de junio de 2015

Ahora y siempre - "Ahora o nunca"

María Ripoll nos presenta una comedia divertida, alocada y muy funcional, la directora ha estudiado muy bien la comedia romántica del Hollywood de los años 50' y de Nora Ephron, como ya nos demostró con "Lluvia en los zapatos" (1998) y "Tortilla Soup" (2001), la directora tiene unos gustos marcados y muy demostrados en el guión, así ha nacido "Ahora o nunca" (2015). La comedia en España ha triunfado siempre, en cuanto una serie de profesionales se ponen de acuerdo para levantarla el público responde inmediatamente con carcajadas... y entradas de cine. "Ocho apellidos vascos" (Emilio Martínez Lázaro, 2014) ha reinventado una comedia basada en los tópicos y los gags que consiguen un buen resultado, en "Ahora o nunca" debemos de sumarle a ello un argumento que se sucede con importantes giros de guión cada poco tiempo, lo que hace revolverse al espectador en su butaca deseando llegar a un inevitable final americano que María Ripoll consigue vencer y cambiar dándonos otros resultados también complacientes para el espectador que ha criado Hollywood. La originalidad del guión reside en los fantásticos gags que estudian los tópicos de los diferentes lugares en los que se desenvuelve esta comedia tan "internacional"; ya sea Amsterdan, Inglaterra, o nuestra asegurada suegra española, magistralmente interpretada por Gracia Olayo, con su desparpajo y atacante facilidad de palabra que acompañada de sus gestos la convierten en la suegra ideal. La trama principal cae bajo una serie de gags inagotables, cayendo en la resolución más común y sencilla para llevarla a cabo: la boda. Un tópico delicado que tiene siempre como referente la gran "Historias de Filadelfia" (George Cukor, 1940), aunque como hemos visto es muy funcional: "La gran familia española" (Daniel Sánchez Arévalo, 2013), "3 bodas de más" (Javier Ruiz Caldera, 2013) o la ya citada "Ocho apellidos vascos", está previsto el estreno de la "La Novia" (Paula Ortiz, 2015) quizás una apuesta más atrevida al llevarla al drama lorquiano.


"Ahora o nunca" tiene momentos fantásticos y un final excesivamente largo, agradecido en un comienzo pero definitivamente pesado. Me parece una opción indispensable para reír, disfrutar, recordar y abrirse a una comedia cuyo trato entre la Edad Dorada de Hollywood y el mejor absurdo español la convierte en un hallazgo sensacional, nos adelantaba Dani Rovira en la premiere que lo realmente único era encontrarse a actrices como Yolanda Ramos o María Valverde conviviendo en una misma cinta. Citados los gags hay que alabar los que se han regalado a Yolanda Ramos y sus dos compañeras, que brillan en cada escena que aparecen, aunque sea con comentarios de fondo de no deben pasar desapercibidos. Acostumbrados a ese Dani Rovira arrollador, presentador de los Goya, o el genial Rafa/Antxón, lo encontramos en un papel más reservado al que se le guarda el gran final pero que a lo largo de su odisea es más bien guiado por su padre y su suegro en la ficción, unos geniales Joaquín Núñez y Jordi Sánchez. María Valverde más guapa que nunca está realmente sensacional en la comedia, sus planos son muy ingleses y elegantes, y protagoniza junto con sus amigas y Gracia Olayo algunos de los mejores momentos de la película. Francisco Ramos que lleva unos años al cargo de importantes producciones de nuestro panorama acierta rotundamente con esta película, comercial y sin embargo reservada, María Ripoll con sello propio incluido. Francisco Ramos está a la espera de estrenar: "Móstoles no es lo que parece o la importancia de llamarse Encarna" (Vicente Villanueva, 2015) como gran comedia y vuelta al cine de Victoria Abril, y en sus queridos tebeos nos rescatará a "Anacleto: Agente secreto" (Javier Ruiz Caldera, 2015), "Superlópez" (Javier Ruiz Caldera, prevista para 2016) y la segunda entrega de "Zipi y Zape", con Oskar Santos en la dirección. Como comenzaba el artículo la comedia es el género de ahora y siempre, "Ahora o nunca" es ejemplo de ello, una obra escrita con carcajadas, y llena de ellas... El próximo viernes 19 de Junio, sumándose en cartelera a otra comedia como es "Requisitos para ser una persona normal" (Leticia Dolera, 2015).